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martes, 31 de julio de 2012

31 de julio. Pingyao-Jinzhou. "Somos un 85% agua...yo hoy más"

Ha estado lloviendo toda la noche y a las 8am el patio chino estaba inundado y aún diluviaba. Desayuno en el hostal un desayuno americano (tostadas, huevos, bacón, etc..) y las chicas de la recepción me preguntan si voy a salir con la que está cayendo. La previsión para mañana y pasado mañana es la misma; lluvia, así que si, voy a salir, me he em-pingyao en salir.


Y tendría que haberme quedado, la salida de la ciudad antigua estaba inundada. Las calles eran rios de medio metro de agua. Estoy atascado a no ser que....¡con un par! Cruzo una calle y el agua cubre las ruedas de mi bicicleta. El cuentakilómetros deja de funcionar al instante (creo que se ha ahogado y como no se hacerle el boca-pitorrillo a un cuentakilómetros...sólo me queda la esperanza de que cuando se seque vuelva a funcionar).

Una vez que te mojas entero, es una preocupación menos. Ahora mi preocupación son las carreteras cortadas (he encontrado unas cuantas y las he podido sortear) y el riesgo de riadas (hace una semana hubo inundaciones con victimas en la zona de Pekín).

La primera intención era recorrer 137km pero creo que en estas condiciones si hago 80km o 90km ya me doy con un canto en los dientes. Así que contemplo la posibilidad de parar en Jinzhong a 85km. La lluvia ha parado y revolotea la tentación de seguir con el plan inicial, pero llevo los pies chorreando, las manos arrugadas, las piernas congestionadas del esfuerzo y empiezo a tiritar de frio.

Llego a Jinzhong y una pagoda y unos tejados caracteristicos en la entrada de la ciudad llaman mi atención. Me acerco y la sorpresa es mayúscula: Una ciudad antigua como Pignyao (más pequeña, con sólo dos calles en cruz) con el mismo tipo de casas bajas de ladrillo gris y tejados profusamente decorados, al lado de templos, pagodas, plazas, arcos triumfales, estátuas de leones en las puertas, porches de madera labrada, torres de seis plantas, murales de cerámica, dragones, bla, bla, bla,...Pero que mal gusto al escoger los negocios que han instalado en los bajos de esas casas con tanta história. Todos son decorados para hacerse fotos de época, casas del terror, atracciones de feria,...un parque temático cutre!!!

Paseo con mi bici llena de barro por esas calles y hago fotos evitando esos despropósitos y me largo a buscar un hotel para canviarme de ropa.

En el primero que encuentro en ese me instalo y lavo ropas y alforjas.

A las 8pm salgo a cenar y no me alejo del hotel. Una calle con muchos restaurantes es la elección y de entre todos el más sencillo es el que me llama. Unos noodles (fideos largos gordos) con frutos del mar y una cerveza es mi cena.

Hace fresco en la calle y "chispirrinea", no apetece pasear, así que al hotel a descansar y a ver un poco de los juegos olímpicos.



Lo peor: Las riadas de Pingyao, que se han cobrado una victima...mi cuentakilómetros.

Lo mejor: La sorpresa (o regalo, por salir con un día como hoy) de la ciudad antigua de Jinzhong.



Etapa para la redacción del periódico "Empordà" desde hace muchos años me ofrecen su apoyo incondicional.



Distancia: 88km Tiempo: 4h Vel.media: ----- Vel. max: ---------










30 de julio. DESCANSO. Pingyao. "La verdad es relativa"


Un grupo de ascetas de diferentes escuelas y filosofías discutian si el mundo era infinito o finito, si el cuerpo y el alma son lo mismo o son dos realidades diferentes, que si Buda tiene o no tiene existencia tras la muerte, que si parquet o moqueta...Y asi cada uno sostenia sus puntos de vista, en la convicción de que los suyos eran verdaderos y los de los demás falsos, llegando incluso a la indignación y el insulto (y alguna torta también se escapó, que lo sé yo).

Buda lo oyó y dijo; "estos ascetas son ciegos que no ven, desconocen la verdad como la no verdad. Os contaré un suceso de los tiempos antiguos:

Un rajá mandó reunir a tres monjes ciegos y pidió que delante de ellos pusieran un elefante. Se les pidió a los ciegos que describiesen al elefante. Uno tocó la trompa, otro el colmillo, otro la pata (en el cuento original eran cuatro monjes y el cuarto le tocaba el rabo...quiero decir la cola). Después el rajá se dirijió a los ciegos y les preguntó; ¿como es un elefante?

"Un elefante es una cosa alargada y arrugada que se dobla", contestó quien había tocado la trompa.

"Es duro, suave y acaba en punta" aseguró quien palpó el colmillo.

"No, es grueso y fuerte como un árbol" sentenció quien había tocado la pata.

Cada uno en su creencia, empezaron a discutir durante horas sin ponerse de acuerdo sobre cómo era el elefante".



Así es la verdad de relativa. Cada uno desde su punto de no-vista tenía razón. Y cuando yo describo como es China, no soy más que un ciego tocando una parte del elefante.

Pingyao (para mi) va a ser la imagen con la que me quede de China. Es la que ha coincidido con mi imaginario y donde me he sentido más identificado con todo lo que representa China para mi. Habrá tantas maneras de describir a China como viajeros, experiencias y caminos se escojan. Yo he escogido el que he escogido y lo estoy palpando como lo estoy palpando.



Cambiando de tema...Que bien se duerme en estas camas de piedra y que descanso a los sentidos no ser despertado por los cláxon de los coches. A las 8am sin embargo me he levantado he cogido la bici y he salido de la ciudad amurallada para buscar el cajero de un banco que quiera darme dinero.

Luego he aprovechado que no llevaba las alforjas para recorrer la muralla por fuera e ir a visitar los templos que me quedan más alejados del centro, como por ejemplo el Templo de Confucio.

De vuelta a las calles de estilo Dinastía Ming-Quing me he encontrado a los dos amigos de Burgos y he tomado un café con ellos. Nos hemos despedido y he vuelto al hotel para dejar la bici y seguir con mi visita a pié.

El museo de la Agencia de Escoltas Armados Chinos y la primera Agencia de Escoltas Armados en el Norte de China, ambas son casas con patios tradicionales y salas repletas de armas para entrenarse, para la contabilidad, para recibir a los invitados, cocinas, etc...Son muy bonitas y muy auténticas, pero vista una vistas casi todas (en sus diferentes versiones).

Son las 17h. es tiempo de recorrer la muralla. Entro por la torre sur y acabo saliendo por la torre norte. Un paseo magnífico de algo más de tres km. con vistas a la ciudad antigua y si me asomo por las almenas, vistas a la ciudad moderna. Que buen marco para Pingyao son estas murallas. Con 72 torres de vigilancia y cada una con un parágrafo del Arte de la Guerra de Sun-Tzu.

"Conóce a tu enemigo y conócete a ti mismo, si tuvieras que librar cien batallas serías cien veces victorioso"

"Me voy al hostal me como una pizza de queso y una cerveza, (me clavan como a una mariposa de colección en un cuadro) y me vuelvo a mi habitación. Me acuesto viendo los saltos de trampolín sincronizado masculino y me duermo pensando...¿seran gays?"





Lo peor: Que lo mejor siempre se acaba....

Lo mejor: Pero siempre nos queda el recuerdo.

lunes, 30 de julio de 2012

29 de julio. Lingshi-Pingyao. "El mono borracho en el ojo del tigre"



60km me separaban esta mañana de la fea y contaminada Lingshi a la sugerente y espectacular Pingyao. La ciudad antigua amurallada mejor conservada de toda China. Pasear por sus calles es como estar dentro de una película de Jackie Chan. En cualquier momento alguien va a atravesar uno de los ventanales de madera de un restaurante y caer en medio de la calle. Casas de una sola planta de ladrillo gris, teja gris y abuelo con barba larga gris...bueno, y farolillos rojos por todos lados.

Busco el hostal que menciona la guia y acierto de pleno. El Yamen Hostel lo llevan unas chicas muy majas, que hablan un perfecto inglés. El hostal es una antigua residencia Ming con un precioso patio interior y con unas habitaciones tradicionales con cama de piedra, colchón fino y mesita de madera en medio de la cama.


Después de la ducha salgo a comer algo y realmente la oferta es abrumadora, tanto en restauración, en hoteles, como en tiendas de souvenirs.

Hace mucho calor y a las 15h. después de comer, me vuelvo al hostal a dejar pasar la canícula de las primeras horas de la tarde.

A las 17h. me dirijo hacia la oficina de billetes para comprar un único billete que te permite entrar en todos los templos, casas antiguas y murallas de la ciudad. Al lado de la oficina, el primer lugar de interés; El Antigua Edificio del Gobierno, con infinidad de salas, patios y corredores. No doy a vasto para hacer fotos.

Salgo de allí y me dirijo a las murallas. Como las de Xi'an, estas también se pueden recorrer por encima, pero cierran a las 19:30h y falta media hora, así que lo dejo para mañana. Salgo fuera de la ciudad amurallada atraido por la música de un escenário al aire libre. Estan haciendo los preparativos para un festival multidisciplinar (veo militares, niñas vestidas de gala, tambores y en un lado del patio se entrena una escuela de Kung-fu). Los observo largo rato, son buenos y en un momento de su descanso me dirijo al lider del grupo y le enseño el mensaje de mi movil que dice que un servidor en el año 91 obtuve un 2º puesto en el Campeonato del Mundo de Kung fu en Pekín. No tarda ni un segundo, que me hace el saludo de respeto (juntando el puño derecho en la palma de la mano izquierda). Hablamos lo que podemos y los dejo seguir entrenando. Me ha emocionado reencontrarme con practicantes del arte marcial al que dediqué tantos años de mi vida y que sin conocerme me mostrasen admiración y respeto. Por un momento me han dado ganas de volver al maravilloso mundo de repartir ostias...pero no, ahora estoy en el maravilloso mundo de repartir sonrisas...Pero me he ido de allí con una pregunta rondándome la cabeza;

¿Si le pego a Manuel Benitez El Cordobes y a Marilyn Manson, estaría repartiendo ostias a diestro y siniestro?

Me vuelvo al interior de las murallas y es hora de buscar un lugar para cenar. No me complico y en un local que veo muchos letreros en inglés ahí que me meto. En el menú, spagetti carbonara...me apetece! A mi lado se sienta una pareja que tiene toda la pinta de ser españoles y efectivamente lo son, de Burgos y me uno a ellos y cenamos juntos. Mi primera charla larga en castellano en los últimos cuatro meses.

A las 12pm apagan las luces de las calles y de los comercios y la ciudad se sumerge en la oscuridad total...pues yo también.



Lo peor: Algunos vehículos motorizados que recorren las callejuelas...si no fueran por estos el viaje a la Dinastía Ming sería auténtico.

Lo mejor: Pingyao ciudad antigua.



Etapa para el recuerdo de los que en el año 91 llegamos a la final en el Campeonato del Mundo de Wushu (Kung-fu) en Pekín...Lorenzo Pavón, Javi Moya y yo,



Distancia: 68km. Tiempo: 2h 52min. Vel. media: 21,7 Vel.max: 52,1








28 de julio. Linfen-Lingshi. "Una ducha! Una ducha! Mi reino por una ducha!"


Estas palabras las dice el rey de Inglaterra en Ricardo III de Shakespeare, con motivo de una derrota en una batalla. El no pedía una ducha (aunque tal vez la necesitase) el pedía un caballo. No se si para huir, para atacar o para tener un poco de sexo antes de morir...no lo se. Pero significan lo mismo, el valor que a veces tienen las cosas más simples cuando la necesidad las hace indispensables.

Yo a las 9:30am (sólo llevaba media hora de bicicleta) ya clamaba por una ducha.

Y es que la ruta propuesta por google maps me ha llevado por una carretera, que en su día tuvo que ser carretera, pero hoy es camino polvoriento, lleno de baches y charcos, transitado por camiones...un paraíso para los chanchos pero un calvario para un ciclista. A la media hora parecia un boquerón en harina.

En cuanto he tenido oportunidad me he metido debajo de un grifo de un taller mecánico y me he duchado casi al completo...y no será la última vez que lo haga en el día de hoy.

Por suerte la carretera vuelve a recuperar su asfalto a los pocos kilómetros y entonces ya ha sido meter la directa y zumbar para el norte.

Ha hecho mucho calor, los 40º C no me los ha quitado nadie. He bebido mucho y el viento sur no me aliviaba el calor pero ayudaba empujando mi bicleta.

En un colmado de carretera donde he parado a comprar bebida fresca, supongo que me han visto la cara negra y me ofrecen lavarme con un balde de agua y es mi segunda ducha artesanal del día.

Autovía entre montañas, río y fábricas (que para mi que son las de Chocolate de Charlie, por el color de los ríos). Llego a Lingshi, con 108km en las piernas, pero ya tengo bastante. He tenido tentaciones de alargar hasta Pingyao a 60km más, porque le tengo muchas ganas a esa ciudad (sólo teneis que poner su nombre en google imagenes y entenderéis porqué). Pero he creido que lo más inteligente era dejar para mañana esos 60km., llegar un domingo a las 12am que los hoteles se habran vaciado del fin de semana y me será más fácil encontrar alojamiento. Por otro lado, tendré día y medio para descansar y visitar la ciudad antigua de Pingyao.

Hablando de Pingyao, hoy me he piñao por primera vez...He pisado un montículo de arena, la rueda de delante se me ha clavado y me he caido por los dos lados de la bici. No se como lo he echo. Por suerte, medio cuerpo ha impactado en el asfalto, porque el otro medio ha caido encima de unas piedras. No me he echo daño, salvo en el amor própio, pero se me han desparramao todas las cosas de la bolsa frontal en la carretera y me he puesto otra vez de polvo hasta el píloro...Recién duchaito que estaba!

La tercera y última ducha ya ha sido en el hotel (esta vez no he tenido problemas como ayer). Salgo del hotel, despues de una siesta y cuando el sol está más bajo y me meto en un supermercado. Compro cosas para el desayuno y la cena ante la curiosa mirada de dependientas, cajeras y clientela en general. Al salir un festival infantil de baile en la plaza. Me siento en las gradas a observar y puedo sentir en el aire la mezcla de nervios e ilusión que desprenden todas esas niñas. Me identifico con esa sensación, a la vez que me pregunto ¿Cuando perdemos esa ilusión?



Lo peor: Sudor + Polvo = Una croqueta en bicicleta.

Lo mejor: Una ducha cuando la necesitas.



Etapa para mi Espe, que Espe-ro venga a verme este septiembre. Hoy todo mi cariño y mi energía es para ti. Un beso.



Distancia: 108km. Tiempo: 4h 35min. Vel.media: 21,8 Vel.max: 36,6





sábado, 28 de julio de 2012

27 de julio. Yuncheng-Linfen. "Hoy Día Nacional Chino de la Recepcionista Estupida"



Por que a estas alturas tengo más paciencia que Ghandi en la cola del INEM, que si no, hoy me hubiese comido a tres o más chinas sin pelar.

Hoy el calor ha apretado de lo lindo pero no la humedad y se ha echo más llevadero. Pero ha sido la cara B del disco de los dos últimos días. Si ayer la carretera era sinuosa y transitava por parajes bonitos, hoy eran largas rectas con fábricas pestilentes y atravesando pueblos polvorientos. El viento también me ha confundido mucho. Tan pronto me soplaba en la oreja, como me daba collejas o me pegaba en la cara...para mi estudio el día de hoy no sirve. Mi intención era llegar a Xiangfen con 119km y finalizar la etapa. Pero cuando he llegado el pueblo estaba todo levantado, los camiones no paraban de tocar el cláxon y de levantar polvo y yo que a esas alturas de kilometraje empiezo a estar un poco cansado e irascible. En cuanto me he parado en lo que creía que eran dos hoteles y resulta que no. He decidido abandonar el pueblo y seguir 25km más hasta una gran ciudad como Linfen.

Supongo que es la calor esta húmeda o que estoy anémico o numismático o filatélico, pero en cuanto me acerco al umbral de los 90km me desinflo como como un flotador en septiembre. No tengo fuerzas y mira que me alimento y descanso muy bien ultimamente. Reconozco que después de cinco meses de carretera empiezo a estar un poco cansado.

Hoy las manos me han dolido mucho y se me dormian los dedos. Ya no se como agarrar el manillar. He descubierto un truco que consiste en agarrar un botellín de agua vacio y cerrado con su tapón y apoyarlo encima del manillar y conducir la bici con el botellín. Hace de cámara de aire y me relaja las manos.

Y ahora viene el drama. Me paro en un hotel y me dice la chica de recepción que el aire acondicionado está estropeado. Pero le digo que estoy muy cansado y que no quiero buscar otro hotel, que me da igual el aire acondicionado. Le doy el pasaporte y descargo la bici. Cuando le digo donde puedo guardar la bici me señala una especie de parking en un callejón al aire libre. Le digo que ahí no dejo mi bici y ella no me deja subirla a la habitación. No me da ninguna solución y tengo que volver a cargar la bici y buscar otro hotel. Le escribo antes de irme que voy a informar en internet que en este hotel no ayudan a los viajeros...no se si le afecta pero yo ya se lo he dicho. Me voy pensando en que esto es una oportunidad para caer en un hotel mejor...

Voy a otro hotel y después de hacerme esperar, de darme precio, de decirme que si, cuando ve el trabajo que se les cae encima para entender mi pasaporte y rellenar el puto formulario, me dicen que no. Les pido que por favor me dejen alojarme en su hotel y entre risas (de las recepcionistas, no mias) me largo a buscar otro hotel. Quiero pensar que este hotel tampoco tenía que ser, pero empiezo a estar hartito de los caprichos del destino...

Llego a un hotel grande y me dan un precio y cuando llega el momento de ¿donde guardo la bici? Ahí se rajan y me dicen que no puedo alojarme en su hotel. De nuevo les enseño el mensaje "súplica" que estoy muy cansado y no quiero buscar otro hotel. Hablan entre las seis recepcionistas y me dan otro precio, mas caro que antes, pero veo que "o lo tomo o lo dejo".

La bici va a un garaje vigilado, no es el mejor lugar pero ya no estoy en condiciones de elegir.

Mientras subo en el ascensor al décimo piso, leo en la botonera; swimming pool 3 floor. Piscina en el tercer piso???? Ahora entiendo porque no me tenía que quedar en los otros dos anteriores hoteles.

Llego a la habitación, descargo, me pongo el bañador y me bajo al tercer piso a investigar...si señor, una piscina de 25mts rellena de chinos. Pero me pego un chapuzón y me relajo después de las tensiones de la última hora y del cansancio de las últimas siete.

Salgo a cenar y me dejo atraer por un establecimiento que se llama Pizza Big. No quiero más complicaciones por hoy e intento comerme una simple pizza. La chica de la recepción no se que me dice de 49. Yo le digo 49 ¿que? ¿minutos? ¿money? ¿mi asiento?. Ella me suelta una retahíla de palabras que no entiendo y tampoco tiene la delicadeza de ver que no la entiendo lo que me dice y aunque le enseñe la pantalla de mi movil que dice "No entiendo el chino" ella sigue hablando porque no tiene imaginación ni ganas de intentar solucionar este problema de comunicación. Saco un billete de 50 yuan y le digo; 49 yuan?. Ella asiente y los coge y me devuelve 1 yuan y me invitan a pasar. ¿Tan dificil era para ella sacar un billete y mostrarmelo? Definitivamente no tienen imaginación. Jugar con un chino/a a "las peliculas" debe ser para morirse de aburrimiento.

Resulta que los 49 yuan es el precio del buffet...No saben que han echo aceptando a un cicloaventurero que no ha comido consistente en todo el día y que ha echo 146km...y encima es, en su mayoría comida occidental; pizza, arroz y pasta con opción a diferentes salsas, pinchitos, ensaladas, frutas, helados, yogurt, cerveza....Creo que cuando he salido del restaurante han echado a dos o tres trabajadores para resarcirse de las perdidas.



Lo peor: La recepcionistas cinturones negro en estupidez.

Lo mejor: El baño y el buffet (por que hanllegado en el mejor de los momentos).



Etapa para mi amigo José Gallardo, hoy he visto en uno de esos hoteles una enorme lámpara de lágrimas de cristal y me he acordado de cuando te metiste una por el culo...(y no es una metáfora).



Distancia: 146km Tiempo: 6h 43min. Vel.media: 21,1 Vel.max: 60,8

26 de julio. Huayin-Yuncheng. "El corazón caliente y humedo de China"

¿Pero esto que es? ¿Que clase de calor es esta? He agotado todos los fluidos corporales....¡si, todos!. Me pinchan y me sale sangre en polvo. Me he bebido hasta el líquido de la brújula.

Ha sido sentarme encima de la bici y empezar a chorrear sudor como la Fontana de Trevi.

Mucho peor que el calor del desierto del Karakum. La humedad (89% un grado más y es una piscina olímpica) hace que, los 47º que hoy ha marcado mi cuentakilometros a las 14h, tengas una sensación termica de 60º. Para entendernos, es como hacer bicicleta estática dentro de una sauna turca. A las 8:30am el termómetro ya marcaba 31º y sólo gracias al viento en contra (nunca pensé que diría esto) se ha echo soportable. Al pasar entre medio de campos de maiz el calor y la humedad que desprenden esos campos son asfixiantes. Hasta me ha parecido oir el Plop! Plop! de alguna palomita...

Nada más empezar, la carretera cortada por obras y el desvio que me hacen tomar no sale en el mapa...vamos mal.

Consigo retomar la carretera trazada por google maps pero la noto muy inconsistente y de echo me vuelve a dejar tirado en un camino de tierra kilómetros más adelante. En cuanto puedo, altero mi ruta (aunque me salga algún km de más) y me coloco en una carretera provincial.

Me he dado cuenta que estoy a escasamente 300km del Monasterio de Shaolín (donde se originó el Kung Fu) y no se si ir a partirles la cara o que...no, que aún me cobrarán por partirsela.

Esta carretera tiene el atractivo de las abuptas montañas Taihang a mi derecha y el Rio Amarillo (durante un rato) a mi izquierda. En el medio campos y campos de palomit...perdón, de maiz.

Cruzando por un puente de 1'5 km por encima del Rio Amarillo entras en la provincia de Shanxi y dejas a tras la provincia de Shaanxi...sólo una letra las separa del plágio. Tanto una como otra provincia estan en el medio de China y por eso las llaman el corazón de China.

La otra suerte es que toda esta zona está superpoblada y donde hay gente hay quien se busca la vida vendiendo refrescos o fruta o lo que sea. Eso ayuda a que no tenga que cargar agua como un burro para al final beberla caliente. Casi se puede decir que puedes beber fresco durante todo el trayecto.

Me he tenido que canviar de maillot por otro de cremallera porque necesitaba ventilación (aquí la mayoría de hombres van en sus motos descamisados). Me he parado en el recinto de una casa porque que he visto un grifo y como aquel quien dice me he duchado. El propietario ha salido a ofrecerme una toalla, un taburete y me ha dado de beber agua potable.

He llegado a Yuncheng muy cansado y he seguido la táctica de buscar el hotel que lleve el nombre de la ciudad (hay dos hoteles con el mismo nombre, seguramente uno es el viejo y el otro el nuevo...ahora ya es cuestión de suerte). Creo que he pillado el viejo, pero no esta mal por 130 yuans (16€).

Un par de horas de relax y salgo a cenar...sorpresa! En el parking del hotel han montado mesas y fogones y te cocinan lo que quieras. Un equipo de chios y chicas super atentos y super atontos hacen que no me falte de nada. Veo las barbacoas alargadas de los chinos islámicos y me pido tres pinchos de alga Nori, tres pinchos de setas, tres pinchos de berenjena y diez pinchos de carne (llevan tres pequeños trozos), todo a la brasa. Un pan, dos cervezas y luego unos fideos chinos fritos con verduras. Como la moñoños, me he puesto. Para que luego no se piense mi madre que no como. Estoy delgado porque la bici y la vida consume...

Recorro los cinco metros y ya estoy en el hotel. Mañana más.



Lo peor: La humedad y el calor.

Lo mejor: Volverme a cruzar (además lo he cruzado) con el Rio Amarillo.



Etapa para todos los voluntarios y bomberos que han extinguido el fuego que arrasaba el Empordà. Bravo!



Distancia: 128km Tiempo: 6h 31min. Vel.media: 19,5 Vel.max: 52,6

jueves, 26 de julio de 2012

25 de julio. Xi'an-Huayin. "¿Es un pájaro? ¿Es un avión? es...Rodaclown!"


Hoy el Rodaclown ha aparecido de nuevo.

Cerrada la Ruta de la Seda, voy camino de cerrar la Ruta de la Risa y me he propuesto recorrer las ciudades por donde pase bajo la identidad del Rodaclown en su Rodamobil.

He salido de Xi'an con la capa ondeando al viento y a los chinos (claro, no van a ser yugoslavos!....vale ya, con la bromita) se les ha echo un esguince en los párpados de abrirlos como cuencos al verme pasar. Me lo he pasado teta viendo sus caras...jajaja.


Salir de Xi'an me ha costado menos que entrar, todo y eso, me he chupado una hora larga de tensión máxima y un menú de humos variados.

Ha chispeado todo el día pero hasta lo agradecía porque a pesar de hacer 31º de calor la humedad era exagerada y la sensación de bochorno era bochornosamente bochornosa.

124 km de carreteras provinciales y mucho camión, pero se me ha pasado rápido.

Llego al hotel en Huayin donde voy a pasar la noche y llego chafado, me ducho y despues de secarme empiezo a estirar en la cama y me quedo dormido como un lirón atiborrado de somniferos.

Salgo a cenar algo y de vuelta me paro en un supermercado a comprar el desayuno (porque por suerte no está incluido en el hotel) y la dueña del super una chica con un ingles muy bueno me da conversación y hablamos de todo un poco. Su novio está en Pekín y ella tiene su negocio aquí y no lo quiere dejar por lo que está preocupada por su relación y por otro lado con 25 años está presionada por la familia a crear una familia...el único consejo que puedo darle es que no se vaya al Gobi.



Lo peor: Salir de Xi'an no ha sido tan malo como la "chafugor" (lo escribo así para que me entiendan los castellano parlantes. Me gusta esta palabra, define más como se te queda el cuerpo que "bochorno")

Lo mejor: Estar en ruta de nuevo. Siempre da pereza abandonar la comodidad y seguridad de un lugar de descanso para canviarla por la hostilidad e inseguridad de la carretera...pero merece la pena.



De nuevo etapa para Diego Ballesteros. Hoy cuando se cumplia en mi cuentakilómetros los 12.822 km (que da título a su libro) me he parado y he brindado con una cervecita fresquita (porque la congelé anoche en el hotel) y la he acompañado con unas patatucas. A tu salud!



Distancia: 124km Tiempo: 6h Vel.media: 20,5 Vel.max: 45,2